A comienzos del siglo XX el crecimiento continuo, tanto industrial como de población, de la ciudad de Valencia supuso para Benetússer un importante factor de desarrollo debido a la cercanía de este gran mercado, con el que se encontraba bien comunicado. La proximidad de la capital y su ubicación en medio de las fértiles tierras de la huerta favoreció que las industrias que se desarrollaron en Benetússer en las primeras décadas del siglo estuvieran dentro del sector agroalimentario, así como industrias auxiliares de éste.
La Carretera Real de Madrid, corredor industrial y de transporte que facilitaba la conexión de la ciudad de Valencia con los municipios de su entorno y con la capital de España, se convirtió en el eje a lo largo del cual se ubicaron empresas como Construcciones Devís, el molino de Arrocerías Jardín (que se encontraba en lo que hoy es el edificio Iturbi) e Hilaturas Navarro y Cabredo (entre lo que hoy son la calles marqués de Bellet y Joaquín Navarro) El corredor se fue ampliando a partir de los años 40 y 50 del siglo XX con más industrias como el molino de Vicente Belenguer (contiguo a Construcciones Devís[1]) los talleres y almacenes de Hierros Miguel Mateu y la fábrica de Cervezas El Turia, todas estas industrias, todavía en el término municipal de Valencia.
José Luis García Martínez, Historiador del Arte especialista en Gestión Cultural e Investigador Local.
Artículo completo- LA INDUSTRIA DE BENETÚSSER A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX
[1] En 1947 surge MACOSA, de la fusión de Construcciones Devís y la empresa catalana “La Material”











